Volviendo con los límites

Hace poco escribí sobre los límites. Son esas líneas imaginarias que objetivamente no podemos traspasar. Sé a ciencia cierta que no puedo volar a día de hoy por mis propios medios. Si me empeño saltaré al vacío, planearé, me suspenderé en el aire con ayuda de algún artilugio, pero no volaré. De igual forma tampoco puedo correr los 100 metros en 9,58 segundos. Sin embargo no me pondré limitaciones.

Si sientes un anhelo no te reprimas. Solemos pensar en lo inmediato, en lo que tenemos al alcance de la mano, olvidando lo que se puede conseguir con un poco de esfuerzo. No ponerse limitaciones no quiere decir ser un alocado que imagina que todo lo puede. Seamos realistas pero dejemos un espacio a nuestros sueños, muchas veces están a nuestro lado. Simplemente tenemos que levantarnos a cogerlos. Algo sobre esto nos puede enseñar Urko Carmona.

 

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Tus propios límites

Vistas de la Cuerda Larga desde La Pedriza

Me encanta perderme algunos días por la Sierra de Guadarrama, aunque sea sólo. Es indescriptible la sensación de libertad que experimento cuando sé que todo lo que necesito para los próximos días está dentro de mi mochila. Esas salidas son para mi pequeñas aventuras en las que voy buscando mis propios límites. A muchos montañeros les parecerán insignificantes y si las comparamos con las expediciones de pioneros como Nansen, Amundsen o Shackleton no llegan ni a la categoría de mal chiste. Si me hubiera aficionado por el montañismo de niño probablemente la cosa sería muy diferente y habría tenido mucho más tiempo para practicar este deporte, logrando retos mayores. Pero no ha sido así.

Tras leer el último número de la revista Desnivel me puse a pensar sobre esta cuestión. La publicación trataba la controversia surgida entorno a las diferentes formas de entender el alpinismo. El debate me parece totalmente intrascendente. Este deporte no es propiedad de nadie y cada cual puede practicarlo como le venga en gana. No está sujeto a reglamentos ni normas más allá de las del sentido común, el respeto a los demás y al medio ambiente. Las auténticas polémicas surgen de la convivencia entre deportistas, como fue la surgida en 2012 cuando Jason Kruk y Hayden Kennedy  hicieron desaparecer la vía Compresor del Cerro Torre, equipada por Cesare Maestri 42 años antes. Hay quienes creen estar por encima de otros simplemente por haber completado retos mayores y se atribuyen una autoridad que no tienen para sentar cátedra.

Cerro Torre

La verdadera aventura consiste en buscar tus propios límites. Seguro que para Felix Baumgartner lanzarse al vacío desde casi 40.000 metros de altura fue un reto personal, para mi sería impensable. Mis objetivos deportivos más inmediatos se encuentran a algunas horas de autobús y me emocionan tanto como cualquiera de las proezas citadas a sus autores. Si algo he aprendido del montañismo es que ninguna ruta sacia el ansia por alcanzar nuevos hitos. Cuando estoy volviendo de alguna de mis salidas siempre pienso en en lo bien que estaría atacar nuevos recorridos. Así que no me conformo con lo que he alcanzado aunque sé saborear el camino hacia mis próximas aventuras.