Volviendo con los límites

Hace poco escribí sobre los límites. Son esas líneas imaginarias que objetivamente no podemos traspasar. Sé a ciencia cierta que no puedo volar a día de hoy por mis propios medios. Si me empeño saltaré al vacío, planearé, me suspenderé en el aire con ayuda de algún artilugio, pero no volaré. De igual forma tampoco puedo correr los 100 metros en 9,58 segundos. Sin embargo no me pondré limitaciones.

Si sientes un anhelo no te reprimas. Solemos pensar en lo inmediato, en lo que tenemos al alcance de la mano, olvidando lo que se puede conseguir con un poco de esfuerzo. No ponerse limitaciones no quiere decir ser un alocado que imagina que todo lo puede. Seamos realistas pero dejemos un espacio a nuestros sueños, muchas veces están a nuestro lado. Simplemente tenemos que levantarnos a cogerlos. Algo sobre esto nos puede enseñar Urko Carmona.