Una nueva oportunidad para Collado Villalba

Si echo la vista atrás unos cuantos años recuerdo cuando cruzaba las vías del tren a la altura del apeadero de Los Negrales para ir andando a la piscina municipal de Alpedrete con mis amigos del barrio. O cuando hacíamos lo mismo a través de un hueco en el muro que hay al otro lado del concesionario Mercedes (entonces de la Opel antes de que se incendiara) para pasar a Entresierras e ir al mercadillo que, en aquel tiempo, se instalaba en el Cordel de Valladolid. Las carreras bajo los plataneros del bulevar de Batalla de Bailén y los paseos en bicicleta por la Chopera para ir hasta Moralzarzal a ver a las chicas. Siempre íbamos andando o sobre dos ruedas a nuestro destino. No recuerdo si había transporte público, yo no lo tomaba nunca.

Si lo que querías era ir al polígono P-29 cruzabas el río Guadarrama por un destartalado puente en Romacalderas, sustituido posteriormente por el actual. Y cuando pasabas cerca del colegio Rosa Chacel parabas en el kiosco que estaba a su lado para comprar unas chucherías. Algunos fines de semana echábamos partidos de fútbol en el aparcamiento de tierra que había junto a la estación de Renfe de Collado Villalba en el que unos montones de piedras servían como postes que delimitaban las porterías.

Collado Villalba en mi infancia era un lugar completamente diferente. Las políticas que se tomaron desde el Ayuntamiento durante todos estos años han modelado la ciudad, y por desgracia para mal. El cambio que ha sufrido nuestra localidad ha sido muy desigual. El brutal desarrollo urbanístico no ha tenido su reflejo en servicios como la cultura, sanidad, educación, transporte, juventud… áreas en las que nos encontramos a años luz de otros municipios similares al nuestro. Continuamos sin tener un teatro municipal a pesar de haber recibido subvenciones estatales para ello, el ambulatorio de Los Madroños se ha desmantelado (pasando las consultas de especialidades al nuevo hospital privatizado), el transporte público es un desastre… Collado Villalba ha crecido pero ¿para quién? para los especuladores que se enriquecieron con el ladrillo y las grandes superficies comerciales.

Nuestra ciudad no ha caído del cielo, es una creación del hombre. Bueno, para ser más exactos, una creación de los hombres y mujeres que tenían en sus manos la responsabilidad de legislar. Se podían haber aprovechado las oportunidades que brindaba el futuro de Collado Villalba -recordemos que eran épocas de vacas gordas- para fomentar la implantación de empresas que no se dedicaran a los sectores especulativos y que aportaran empleo estable y para apoyar al pequeño comercio. Deslocalizar servicios y ayudar a la movilidad de las y los vecinos para que su única alternativa no fuera coger sus coches y terminar en un centro comercial. No tenemos una agenda cultural y de ocio que invite a las y los villalbinos a quedarse en su municipio. En definitiva, se trata de haber creado un lugar diferente, una ciudad para vivir y no sólo para dormir, en la que la ciudadanía conviva a parte de compartir empadronamiento.

Pero no todo fueron derrotas, durante estos años también surgieron movilizaciones ciudadanas que exigían otro modelo de ciudad, algunas de ellas consiguieron grandes éxitos y demostraron que con unidad y lucha se puede llegar muy lejos. Como por ejemplo, la acción de las y los vecinos que lograron conservar el Coto de Las Suertes.

En Collado Villalba no existe un antes y después como tal, está en permanente cambio. Se cerraron los recreativos y cines del centro comercial Canguro y abrieron los del Zoco, y estos dieron paso a los cines Estrella en Los Valles. Aunque a la nefasta actuación se ha sumado la crisis económica, como consecuencia una parte de Collado Villalba ya no evoluciona sino que muere. Desde el día 1 de enero cerraron los cines Estrella, lo que ha supuesto un varapalo para la oferta cultural, además de un auténtico drama para las y los empleados. Quedan atrás las mejores palomitas de caramelo de Madrid y, seamos sinceros, muchos recuerdos ¿cuántos menores de 35 años no se han dado el lote en esas salas?

Pancarta en apoyo a las y los trabajadores de Gigante

Últimamente también se está hablando mucho del posible cierre de los supermercados Gigante. Una empresa muy vinculada a la Sierra de Guadarrama cuya desaparición afectaría a cientos de familias. Este caso, como el de los cines Estrella, evidencian el mal estado en el que se encuentra Collado Villalba.

Sin embargo y a pesar de todo soy optimista y creo que la solución está cerca, únicamente hay que elegir el camino correcto. Ya sabemos a donde nos conducen las políticas de derechas que se han aplicado en nuestra ciudad. Basta de jugar al engaño con festejos y saraos varios para hacernos pensar que todo va bien. Si queremos un cambio real, llegó la hora de aplicar políticas verdaderamente de izquierdas para poner el Ayuntamiento al servicio de los ciudadanos y no de los especuladores. Han destrozado nuestro municipio, no tenemos que tener miedo a meternos en harina para hacer de Collado Villalba una ciudad para vivir. Yo desde luego estoy dispuesto a hacerlo junto a todas y todos los que están trabajando por ello.