Mantenerse enraizado en la abundancia

Por lo general, nos enseñan a vivir en orden cronológico:

  • Vas a la escuela, sales de la escuela.
  • Vas al colegio, terminas el colegio.
  • Vas a la universidad, te gradúas.
  • Encuentras un empleo de 8 horas, trabajas 40 años.
  • Te jubilas, y entonces puedes hacer lo que quieras.

Yo hice casi todo al revés. Después de la universidad, nunca encontré un empleo de 8 horas.

He intentado muchas veces trabajar 8 horas al día, pero la verdad es que no puedo. Soy una persona que se distrae con facilidad. Antes, sufría mucho por este motivo, pensaba que para tener independencia financiera y una vida cómoda, tenía que esforzarme y trabajar como los japoneses (unas 14 horas al día). Así iba a tener dinero suficiente para vivir bien.

Puede que esta sea una de las mentiras mejor contadas de la historia. Es la razón por la que muchas personas viven infelices: llevan su cuerpo al límite y acaban enfermándose, solo para darse cuenta de que trabajar en exceso no resuelve nada.

Cuando me di cuenta de que estaba cayendo en la trampa, y que cada día odiaba más escribir, tuve que hacer un Alto. Comencé a trabajar un máximo de 4 horas diarias (aunque algunos días solo camino, entreno o medito). Así, en lugar de invertir el 80% de mi día en el trabajo, haciendo un esfuerzo enorme para no distraerme, hago todo lo que disfruto primero y dejo el trabajo de último (si tengo ganas).

Pero, como todo en la vida tiene dos lados y estamos llenos de contradicciones, hay una pregunta que no pude evitar hacerme después de solo unos días: ¿qué hacer cuando ya hiciste todo? Si te dicen que debes trabajar 40 años para poder tener estabilidad financiera y luego retirarte, y comenzar a vivir… ¿Cómo no perder la cabeza cuando vives “retirado” antes de los 30?

Llena tu vaso mental de pensamientos útiles

Las mentes vacías son peligrosas.

Imagina que tienes un vaso y está vacío. Puedes llenarlo con agua si tienes sed, pero también con veneno si no lees bien la etiqueta. Si lo llenas con veneno y solo tomas un poco, dependiendo del veneno, no verás ninguna repercusión en tu cuerpo a corto plazo. Pero si tomas esta pequeña cantidad todos los días, tus órganos comenzarán a fallar.

Pasa lo mismo con nuestro “vaso” mental. Es bueno mantenerlo lleno si el contenido nos hace bien física, emocional y espiritualmente. El contenido son nuestras creencias, las palabras que usamos, nuestros hábitos, dónde vivimos, el empleo que tenemos, con quiénes nos relacionamos… Todo.

La verdad es que nuestros padres, nuestros abuelos y la sociedad nos enseñaron que tenemos que sufrir (y mucho) para conseguir lo que queremos. Por eso, jubilarse tan joven puede tener un efecto anímico contradictorio. Hasta es posible que te sientas culpable… y eso es algo que no puedes permitir.

Cuanto más dinero y tiempo libre tienes, más importante es aprender a mantenerte “enraizado”. Estar enraizado significa tener raíces profundas para que, después de haber cumplido grandes metas, no sintamos que la vida ha perdido sentido.

He encontrado que las actividades creativas son de gran ayuda para conectar con el entusiasmo y la inspiración en momentos en los que la vida es tan fácil que, irónicamente, tu motor pierde “impulso”. Hacer actividad física al menos 40 minutos cada día también me ha ayudado a manejar el “remordimiento” por tener demasiado tiempo libre.

Necesitamos cambiar nuestra forma de pensar y entender la riqueza desde otra perspectiva. Dejar de asociar el dinero con esfuerzo desorbitado y entender que, en realidad, es una condición natural a la que tenemos derecho. Cuando dejas de perseguir las cosas y asumes una postura de recepción, la vida se vuelve fácil. Ya no estás en guerra con el mundo, sino que el mundo es un dador de oportunidades.